Lo que presenté en Medio Oriente: Los 5 tips o decisiones que cambian el destino de tu clínica
¡Hola {{first_name}} !
La semana pasada veíamos cómo la cultura de una clínica se erosiona cuando el liderazgo premia lo "visible" (redes sociales) por encima de lo "real" (procesos, bienestar).
Hace unos meses hice una gira por Medio Oriente (afortunadamente antes del conflicto del estrecho de Ormuz) y uno de los sitios donde estuve fue en Chipre, donde di una charla con mi modelo de cómo construir una cultura de éxito en una clínica. Compartí que el éxito no es cuestión de suerte.
En la charla hablaba de 2 historias imaginarias paralelas, mismo veterinario, mismos desafíos, diferentes decisiones y cómo poco a poco uno y otro creaban culturas totalmente diferentes. Uno acababa una cultura tóxica y el otro una cultura basada en la confianza, el respeto y el rendimiento.
Uno viviendo atrapado en la “rueda del hámster” y otro forjando de manera proactiva su propio destino.
Para salir de la "rueda del hámster", donde hay mucho movimiento, pero poco avance real, necesitas dejar de gestionar tareas y empezar a liderar personas. Aquí te detallo las 5 decisiones maestras para recuperar el alma de tu equipo.
1.- Visión como brújula
Todos saben qué medicina practican y hacia dónde va el hospital en 5 años. Sin una brújula clara, el equipo se agota porque no siente que su esfuerzo tenga un propósito mayor.
2.- Valores traducidos a comportamientos
Los valores no son pósteres; son decisiones. Si dices que valoras el "Espíritu de Equipo", pero permites que se juegue a "los triángulos" (hablar con “X” de lo que hizo “Y”), tu valor es una mentira. El valor real es el comportamiento que demuestras, premias o el que permites cuando hay presión
3.- Conversaciones 1x1 
Cada día, tu equipo se hace tres preguntas en silencio:
· ¿Me han escuchado recientemente?
· ¿Siento que mis superiores se preocupan por mí?
· ¿Me siento valorado e importante?
Las conversaciones 1 a 1 son el único espacio para responderlas
4.- Feedback como guía, no como castigo
El feedback que llega solo cuando estás enojado es punitivo. El feedback real es frecuente, específico y celebra los éxitos para que se repitan y señala los errores para aprender de ellos, idealmente en un balance adecuado.
5.- Reuniones de equipo
Para predicar el ejemplo. Deja de usarlas solo para apagar incendios o buscar culpables. Estructúralas y úsalas para celebrar éxitos, pedir ayuda y tomar decisiones conjuntas que generen seguridad psicológica.
El ejercicio de esta semana:
Reflexiona…
¿Cuál crees de estos 5 puntos podría tener más impacto en tu día a día si empezaras a trabajarlo?
¿Cuál crees que ahora mismo podría estar tu equipo pensando “ojalá que trabajáramos más este concepto”?
Por cierto, ¿sabes que muchos compañeros ya están respondiendo a esta newsletter en privado? Pues, te animo a hacerlo porque en el 1 a 1 se forjan grandes relaciones y porque con una masa crítica de respuestas estaré en disposición de presentarte informes globales o de cómo otros compañeros están viviendo retos similares.
Para acabar…
La rentabilidad y el prestigio exterior son solo la consecuencia natural de un equipo que se siente seguro y valorado por dentro.
No dejes que tu clínica sea solo una "fachada" que brilla en redes sociales.
Una clínica que se cuida por dentro es una clínica que el mundo termina amando por fuera. Si quieres que tu equipo deje de "apagar incendios" “sentirse agotado” y empiece a generar resultados a través de la seguridad psicológica y el feedback efectivo, estoy aquí para ayudarte.
Trabajemos juntos en la Gestión de tu Equipo para transformar tu comunicación interna y construir una cultura de éxito basada en la verdad, sin filtros ni poses.
PD: No quiero cerrar estsa newsletter sin hacer una mención muy especial a quien le ha puesto alma y color a estas ideas. Las ilustraciones que acompañan este texto son obra de mi hijo, Miguel (Ekim). Su talento ayuda a que este mensaje llegue con más fuerza y claridad. Si buscas un arte con propósito para tus proyectos, puedes contactarlo en: hekam.ekim@gmail.com
Un abrazo,
Pancho.