Caso de comunicación n°2: La respuesta completa ( y por qué no fue solo una simple brecha)
¡Hola {{first_name}} !
En el caso anterior te pregunté dónde estuvo la principal brecha comunicacional.
La respuesta correcta no era única una alternativa (pero sí había una más relevante que las otras)
Desde la estructura de la Guía Calgary-Cambridge, este caso muestra una cadena de fallos, no un error aislado.
Si analizamos el modelo paso a paso, encontramos tres momentos críticos:
b) No se explicitó claramente el nivel de urgencia y relevancia
c) No se verificó comprensión del plan
d) El cierre no incluyó un acuerdo concreto de acción
Veamos por qué.
1. Entrega de información: cuando explicar no es priorizar
Se habló de diagnósticos diferenciales.
Se mencionaron riesgos.
Se propusieron exámenes.
Pero no se tradujo la escala clínica interna del veterinario en un mensaje jerarquizado para el tutor.
Decir “podría complicarse” es información.
Decir “me preocupa que si no actuamos esta semana el riesgo de descompensación aumente significativamente” es priorización clínica.
En comunicación clínica, la claridad sobre la urgencia no puede quedar implícita.
Aquí comienza la brecha. (esta era la alternativa más relevante)
2. Verificación de comprensión: el punto que casi siempre omitimos
La Guía Calgary-Cambridge es explícita en este punto:
no basta con preguntar “¿tiene dudas?”.
El modelo propone chequeo activo de comprensión.
Algo como:
“Para asegurarme de que me expliqué bien, ¿puedo preguntarle cómo entendió la situación y el nivel de urgencia?”
Si el tutor hubiera respondido:
“Lo veo importante, pero no urgente”, la desalineación habría aparecido en ese mismo momento.
Muchas veces creemos que el problema es lo que no dijimos. En realidad, suele ser lo que no verificamos.
3. Cierre y planificación compartida: donde se sella el acuerdo
El tutor dijo:
“Lo voy a pensar.”
Desde lo técnico puede parecer una frase neutra.
Desde la comunicación clínica, es una señal de ambivalencia.
El modelo propone explorarla:
- “¿Qué le gustaría pensar?”
- “¿Hay algo que te preocupe del plan?”
- “¿Qué necesitaría para decidir hoy?”
Cuando no convertimos esa ambivalencia en conversación, no hay acuerdo real.
Y sin acuerdo real, no hay adherencia.
Entonces, ¿cuál fue la principal brecha?
Si debemos jerarquizar:
La cadena comienza en la falta de explicitación de urgencia.
Se amplifica al no verificar comprensión.
Y se consolida en un cierre sin acuerdo claro.
No fue solo un problema de información.
Fue un problema de estructura.
Y esa es una de las mayores enseñanzas del modelo Calgary-Cambridge:
los resultados clínicos no dependen únicamente del contenido médico, sino de cómo se comunica y se organiza la interacción.
Para reflexionar a partir de este caso:
¿En tu última consulta compleja, explicitaste el nivel de urgencia?
¿Verificaste qué entendió realmente el tutor?
¿Cerraste con un acuerdo concreto de acción?
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SPOILER: En el próximo caso abordaremos otra situación frecuente: cuando el tutor asiente durante toda la consulta… y luego reclama que “nadie le explicó los costos”.
¿Te animarás a participar?
Un abrazo,
Pancho