Analizamos a 36 veterinarios antes y después de formarse (los datos)
¡Hola {{first_name}}!
Hoy quiero compartir contigo algo diferente. Quienes gestionan clínicas suelen invertir miles de euros al año en formación para el equipo (ecografía, cirugía, anestesia, gestión...).
Sin embargo, ¿cómo sabemos si esa formación ha servido para algo?
La situación:
Lo habitual es medir el éxito de un curso por el diploma que el veterinario cuelga en la pared o por lo "contento" que vuelve el lunes. Sin embargo, esto no nos dice absolutamente nada sobre si la clínica va a funcionar mejor a partir del martes.
La implicación de los datos:
Acabamos de analizar los datos pre y post del Módulo 1 de un programa formativo sobre liderazgo y comunicación en Italia con 36 directores y mandos intermedios en Cremona, Italia. Y los datos revelan que una parte fundamental del Retorno de Inversión (ROI) de una formación no está en memorizar conceptos, sino en cambiar comportamientos.

Fíjate en estos tres hallazgos que extrajimos de los datos:
- La desaparición del miedo al error: En el test previo, acumulábamos respuestas dejadas totalmente en blanco. En el test final, las respuestas en blanco fueron cero. Cuando formas a un profesional, el primer logro no es que no se equivoque; es que adquiera la seguridad psicológica suficiente para intentar dar una respuesta en lugar de paralizarse o mirar hacia otro lado.
- La exigencia del "Cómo": Antes del curso, los alumnos querían saber el "qué" (teoría). Al terminar, 11 de los 37 participantes exigieron proactivamente más simulaciones, casos reales y role-plays. Cuando la cabeza hace "clic", la teoría ya no basta: el profesional siente la urgencia de aplicar la herramienta en la trinchera de su clínica.
- El techo de cristal es humano: De todas las materias evaluadas, la aplicación de la Guía Calgary-Cambridge (habilidades de comunicación) fue la que más reto supuso, tanto antes como después del módulo. Los procesos se aprenden rápido; tratar con humanos requiere tiempo, fricción y madurez.
Desafío práctico de la semana: El filtro de las 48 horas
La próxima vez que tú o alguien de tu equipo volváis de un congreso o de un curso, prohíbe la clásica pregunta de "¿Qué tal estuvo?".
Cámbiala por esta reunión de unos minutos a las 48 horas de haber vuelto:
"¿Cuál es la primera cosa concreta que vamos a empezar a hacer diferente en la clínica a partir de hoy con lo que has aprendido?"
Si la respuesta es "nada" o "no sé", no habéis invertido en formación; habéis pagado un fin de semana de turismo veterinario.
La Pregunta Poderosa de la semana:
Revisa el presupuesto que te has gastado en formación para tu equipo en el último año y pregúntate con honestidad:
¿Estás formando a tu gente para que acumulen títulos que les den estatus, o los estás entrenando para que sean capaces de resolver los problemas diarios que a ti te quitan la paz mental?
Si sientes que tu equipo necesita dejar de acumular teoría y empezar a desarrollar habilidades reales de liderazgo, comunicación y autonomía, en Newwaycoaching podemos entrenarlos.
👉 Consulta aquí por nuestro Coaching de Liderazgo y Gestión de Equipos
Un abrazo,
Pancho
